Sin santidad nadie verá al Señor... está es una declaración bíblica
que nos coloca en la responsabilidad más grande que podemos tener como
creyentes, de hecho, el vivir en santidad es algo que es dificil y
complicado, sobre todo en un mundo como en el que vivimos, ya que todo
el tiempo somos bombardeados por tentaciones y toda clase de presiones,
desde las familiares hasta las sociales.
Pero no desmayemos, si es posible vivir separados del pecado y poniendo los ojos en las cosas de Dios...