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Claudio Freidson
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Vasos Limpios
 cele
 posted 03/30/12 10:08:04
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Vasos Limpios

Él quiere vasos limpios (gente que viva en santidad) que puedan ser utilizados para Su gloria."

 
Meditemos por un momento en el libro de San Lucas 19:45  “Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él, diciéndoles: Escrito está: Mi casa es casa de oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones”.

 
Dios en este tiempo quiere usarnos de una manera en especial y para ello podemos encontrar ciertos pasos o acciones para lograrlo. Él quiere vasos limpios (gente que viva en santidad) que puedan ser utilizados para Su gloria. Viviendo en el Espíritu.


La primera gran verdad es no dejar que los deseos de la “carne” puedan tener crecimiento en nuestras vidas. Debemos mantener estos deseos de hacer lo malo sujetos al Espíritu de Dios. El Espíritu debe tomar el primer lugar en nuestras vidas y los deseos de la carne deben quedar a un lado. Si el Espíritu Santo vive y se desarrolla en nosotros, entonces podremos ser realmente usados por el poder de Dios.   


Viviendo según el orden de Dios
La segunda verdad que vemos en este pasaje es que Jesús no solamente limpió el templo sino que también restauró la verdad y el orden divino en los cultos y en la vida del templo. Él les dijo: “De aquí en más mi casa tiene que tener una sola función: no será más un comercio sino que debe ser una casa de oración”.

 

El Señor estaba restaurando algo que ellos no lo tenían muy en claro: el verdadero propósito del templo.Restaurar la verdad de Dios en la vida del hombre es la función del Espíritu santo, Él quiere acomodar todas las cosas de nuestras vidas, quiere poner todo en orden, es decir, quiere poner las prioridades en orden. Cuando uno está lleno de Dios se da cuenta de las verdaderas prioridades de la vida y las cosas que realmente tienen valor.A esas cosas debemos darle la mayor parte de nuestro tiempo y a las cosas que no tienen valor real tenemos que desecharlas.


Cuando uno tiene al Espíritu Santo puede darse cuenta de la verdad de Dios, el Señor nos muestra, nos revela y nos ilumina la verdad. Debemos decirle al Espíritu Santo que nos enseñe lo que quiso decir en cada pasaje de la escritura. Él nos enseñará y nos revelará las cosas que no entendamos. Tenemos que decirle al Señor que sea nuestro maestro y consejero y que nos enseñe las verdades que tienen que instalarse en nuestro interior. Dios quiere restaurar el orden divino en tu vida.


Viviendo en la verdad
El orden divino en nuestra vida es primeramente Cristo como Señor y rey absoluto. No eres tú quien manda, quien gobierna, quien tiene derecho a decidir. Tenemos una autoridad absoluta que es Cristo a quien tenemos que sujetarnos y a quien tenemos que darle culto y honor. Es vital sujetarnos a lo que Él dice y no a lo que nosotros decimos. Tenemos que orar diciendo: “Espíritu Santo ordena mi vida para poner en primer lugar a la Palabra de Dios”. Por medio de la Palabra, Dios también pone en orden nuestras prioridades. Dios restauró el templo y también va a restaurar y reordenar nuestra vida para adorarlo a Él. Estamos en esta tierra para adorar a Dios. Debemos ser un motivo de adoración.
 
Viviendo como instrumentos en sus manos
Cuando uno está lleno del Espíritu Santo es un instrumento en las manos de Dios, Él quiere usarte con poder. Cuando estamos limpios y cuando Dios restaura en nuestras vidas la verdad, comienzan entonces a ocurrir milagros y maravillas. No te sorprendas que sucedan cosas grandes por medio de la mano de Dios. Él nos dice: “¿No te he dicho que si creyeres verás la gloria de Dios?”. En este tiempo en donde estamos siendo restaurados vamos a ver la gloria de Dios en una forma concreta y real y en una experiencia diaria.


Viviendo en alabanza
El templo debe ser un lugar de adoración, de permanente alabanza a Dios. La Biblia dice que en el templo después que todos vieron los milagros comenzaron a adorar a Dios y a maravillarlo y a exaltarlo. Nuestra vida tiene que ser una fuente de adoración a Dios. Tienes que ir cantando por las calles, tienes que cantar los coros que aprendes. Recuerda que antes del triunfo viene la alabanza. Grandes victorias en la Biblia se han visto plasmadas a través de la alabanza. Dios en muchas ocasiones les había dicho a los israelitas que ellos solamente tenían que alabarlo y Él se encargaría de la victoria. Solamente debemos adorar y clamar a Dios. Mientras estés en la prueba, en la lucha canta y la unción va a caer en tu vida y Dios te dará la victoria.


Dios quiere entrar en nuestro “templo” para ayudarnos a limpiarlo. Tenemos que abrir las puertas de nuestro corazón para que Él pueda sacar todo aquello que no le agrada. Dios ve aquello que nosotros no vemos y que nos hace mal. Dios ve lo que nosotros aceptamos como bueno y lo que Él no acepta. Debemos permitirle a Dios que arranque  todo lo impuro que hay en nuestra vida, para que seamos una fuente de alabanza a Su nombre. Que nuestra vida armonice con la de Dios. Que no haya nada que pueda estorbar la comunión con el Espíritu Santo.Dios quiere quitar toda la ira, todo el enojo, toda la ansiedad porque Él quiere usarnos, quiere que nosotros seamos un vaso limpio para que lo honremos y para que lo alabemos.


El Espíritu Santo quiere traer claridad a nosotros para que podamos ver aquellas cosas que se han acumulado en nuestras vidas y que a Él no le agradan. Dios quiere vaciar y limpiar nuestro corazón. Él quiere poner en nuestras vidas Su gloria y sacar las cosas humanas. El quiere realmente restaurarnos y limpiarnos para ser vasos limpios que reflejen Su gloria y Su poder. 

Determinacion y fe
 cele
 posted 02/17/12 09:59:05
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Determinacion y fe

¡Cuando el Señor viene a una casa, la victoria es tan grande que no se puede esconder!

 
Ver San Marcos: 7:24-30
En este pasaje, vemos que Jesús llega a una región gentil, donde muchos no lo conocían. Se cuenta que él quería descansar y por eso había pedido que no se le avisara a nadie de su estadía allí. Sin embargo, el relato continúa diciendo que "no había podido esconderse". Esto hace referencia a la influencia de un cristiano en la comunidad. Cuando llegas a un lugar, la  luz de Dios comienza a iluminar. Aunque no digas ni una sola palabra, los demás notarán algo especial en ti. Puede ser la expectativa o la manera positiva de ver la vida, porque el cristiano declara a través de la fe. ¡Cuando el Señor viene a una casa, la victoria es tan grande que no se puede esconder!


Jesús vino a traer vida en abundancia
Lo primero que podemos observar en este pasaje es la razón por la cual había llegado Jesús: La mujer del relato tenía a su hija poseída por demonios. Ellas estaban viviendo la violencia del obrar del diablo en su propia casa. La Biblia dice que Satanás vino para hurtar, matar y destruir; vino para traer maldición, enfermedad y consecuencias negativas, pero Jesús vino para traer vida en abundancia.
Pero esta mujer se acercó determinadamente creyendo que Dios podía darle la victoria que estaba necesitando. Posiblemente, tengas muchos problemas, pero hoy mismo, dile al Señor tal como le dijo esta mujer: "Señor, yo no quiero todo el pan, solo quiero esa migaja que cae de la mesa, porque solo con esa migaja me conformo hoy".


Este es el tiempo para pedirle el monte más grande, algo milagroso, algo específico a Dios. Aún una migaja de su poder puede transformar toda tu vida. Este pedido fue hecho con tanta confianza y firmeza porque esta mujer seguramente había oído hablar de Jesús y de los milagros que hacía, entonces la fe comenzó a invadir su corazón.


Pero ella era sirofenicia, no tenía linaje judío, no pertenecía al pueblo de Dios y seguramente desconocía La Torá (los cinco primeros libros de la Biblia), la cual era transmitida de generación en generación. Como venía de la región cananea, seguramente había conocido el testimonio del gadareno que había sido libre de la legión de demonios y también como los ciegos veían y los sordos comenzaban a oír, los paralíticos caminaban, los mudos hablaban y los leprosos eran librados de su enfermedad. Entonces, comenzó a tener esperanza y a reconocer que Jesús podía ayudarla.


La Biblia dice en Hebreos 13:8 que Cristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos! El Señor puede traer hoy ese milagro que estás necesitando, tal como lo vivió esta mujer al encontrarse con Jesús. En el instante en el que Cristo le dijo que ya tenía la victoria, en ese mismo segundo su hija, que estaba en su casa, fue totalmente libre.


En Jeremías 33:3 la Escritura dice: "Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces."
¿Crees que clamando a Dios, Él puede obrar esa maravilla que estás necesitando?


En 1 Pedro 5:6-7 dice: "Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros." La Biblia no dice que estamos exentos de la ansiedad, sino que vamos a padecerla muchas veces pero debemos canalizarla en la presencia de Dios, dejando toda carga en Él. Si no lo hacemos, estaremos más propensos a padecer enfermedades y vivir desanimados.
¡Dejemos toda nuestra ansiedad en Jesús!


La determinación
Lo segundo que vemos aquí es la determinación de esta mujer. Cuando por fin logró acercarse a Él se encontró con varios “NO”; como por ejemplo que la sanidad no le pertenecía ya que no era parte del pueblo de Dios o que no podía declarar a Cristo como su mesías. Ella se encontró con muchos obstáculos que podrían haberla ofendido y desanimado, pero por el contrario aprendió que la fe, en la vida espiritual, es edificada a través de las batallas espirituales. Ésta, tanto como la paciencia y la esperanza, se edifican y se fortalecen en medio de los obstáculos. Es normal que antes de recibir el milagro de parte de Dios, sólo podamos recordar las malas experiencias, que generan dudas en el corazón y hasta pueden venir preguntas tales como: "¿Será que lo puede hacer conmigo?" o "¿Vendrá la respuesta de Dios después de tanto esperar?". Pero las batallas superadas fortalecen la fe, la paciencia y la esperanza.


Los obstáculos de la Fe
Veamos cuales fueron los obstáculos de la fe que ella tuvo que superar:El primer obstáculo a enfrentar estaba estrechamente relacionado con su condición de cananea. Vemos en Deuteronomio 7:1-2 (ver) donde hace referencia a las siete naciones más importantes que debía enfrentar el pueblo de Israel y entre ellas se encontraba Canaán. Este pasaje decía que no debían tener misericordia de los habitantes de esa región. Esto se enseñaba de generación en generación. Para los judíos, Canaán representaba una tierra maldecida. Por eso, cuando entró esta mujer a pedirle ayuda a un judío, allí estaba ese obstáculo. ¡Muchas veces hay barreras que pueden limitar la bendición pero si perseveras como esta mujer, nada es imposible!

 

El segundo obstáculo que enfrentó la mujer fue el rechazo. En Mateo 15: 21-23 vemos que es un pasaje paralelo. Aquí podemos observar el rechazo de los discípulos hacia su persona. A ella no le era lícito confesar: "Jesús, hijo de David, ten misericordia de mi!" porque no era judía. A pesar de que muchas veces hayas vivido el rechazo, nada podrá evitar que se cumplan las promesas de Dios en tu vida!Lo tercero que enfrentó fue el silencio de Dios. ¿Alguna vez has sentido el silencio de Dios? ¿Te ha pasado alguna vez que te has derrumbado delante del Señor orando por tu vida o tu familia y como respuesta lo único que obtuviste fue un silencio en el cielo? Puede pasar que no escuchemos ninguna respuesta, ningún milagro... solo silencio. Los silencios de Dios no tienen que ver con el rechazo sino que son para moldearnos y preparar nuestro carácter para recibir las grandes cosas que Dios hará con nuestra vida.


Las oportunidades de la fe
Aún con todos estos obstáculos, en un momento Jesús le dio su oportunidad. En Marcos 7:26 (ver) vemos que Jesús hizo silencio y después le dio una oportunidad, diciéndole: “Deja primero que se sacien los hijos”. Ella entendió que si hay un primero, entonces ella era la segunda en la lista. Muchas veces no nos gusta hacer fila, cuando vemos que tenemos mucho tiempo de espera nos vamos. Sin embargo, Dios quiere que aprendamos a esperar. No importa que otro haya recibido lo prometido, tú eres el próximo!Ella tuvo una actitud de esperanza, de fe, de confianza al esperar pensando que si Dios lo hace con otros, después le iba a tocar a su hija. Aunque ella no era "digna" de recibir el favor, aunque no pertenecía a ese grupo de gente y no era parte de la nación escogida, se conformó con las migajas y recibió lo que estaba esperando!
¡¡No desaproveches las oportunidades de fe!!Ella, antes de recibir el milagro se preparó teniendo una actitud de humildad. Ni bien tuvo la oportunidad, se postró a los pies de Jesús y lo adoró; tomó la posición más humillante de la casa, diciendo: "Aunque no soy hija, yo puedo tomar lo que sobra. Mi necesidad es muy grande."


Tu condición como hijo de Dios
No olvides que eres parte del pueblo de Dios. Eres su hijo así que ¡toma todo! Aprovecha tu oportunidad de fe y dí: "¡Esto es para mí! He estado esperando por mucho tiempo; me he encontrado con muchos obstáculos pero ahora viene mi recompensa!".


Jesús probó la fe de esta mujer y la galardonó. Dios quiere hacer lo mismo hoy en tu vida. Los obstáculos en la vida van a venir pero es tiempo de aprovecharlos y aprender de ellos. Si aplicas la palabra de Dios, cada uno va a fortalecer tu fe y tu confianza en Él. Es necesario humillarse como lo hizo la mujer sirofenicia y determinarse para clamar a Jesús por tu necesidad. Jesús no vino a culparte ni a rechazarte, sino que vino para que tengas vida en abundancia. Puede que muchos te señalen por tu condición y sufras del rechazo, pero Dios no te rechaza. Él te ama, tal como eres y más, porque formas parte de su familia. Aprende a esperar en sus silencios echando todas tus cargas en Él y pronto verás que todo es posible!

La formula de Cristo para la felicidad
 cele
 posted 02/06/12 10:26:14
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La formula de Cristo para la felicidad


San Juan 13:1-17 La felicidad en la vida cristiana no depende de las circunstancias sino de una decisión.Para los que no creen en Cristo, la felicidad depende de las buenas circunstancias. La sonrisa puede variar según están las cosas o como se lleva con su suegra o su cuñada, si tiene problemas en el trabajo o en el hogar. Pero si esa persona está pasando por una situación difícil probablemente sienta que la felicidad está muy lejana. Sin embargo, según la Biblia, el secreto de la felicidad no depende de lo que me ocurre en la vida sino de una decisión; que por demás acertada, produce felicidad.


Esa decisión es aceptar a Jesús en el corazón. Es vivir con Él, nuestra vida; es entender que no dependemos de lo que la vida nos depare sino que tenemos el gozo de Cristo en nuestro corazón, pase lo que pase. Por supuesto que vamos a tener luchas y batallas porque son parte de este mundo, pero siempre debemos tener en cuenta que eso es momentáneo. La Escritura dice en el Salmo 30:5b: “Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría”.


Esto quiere decir que hay un tiempo para llorar, para lamentarse, pero también hay un tiempo para tomar la victoria.Veamos algunas razones de decepción de la gente que los aleja de la felicidad:En primer lugar es porque siempre están esperando un cambio que no llega, eso roba la alegría. Hay gente que dice: "Seré feliz cuando las cosas cambien", pero lamentablemente, eso se puede demorar mucho.


También hay gente que dice: "Si yo hubiese tenido una mejor familia, una mejor educación, mejores posibilidades en la vida, si yo viviera en una casa nueva, si tuviera auto, si viajara... sería feliz". Pero la realidad es que a pesar de no tener todas estas cosas, uno puede ser feliz en el lugar y en la posición en la que se encuentra ahora mismo, teniendo a Jesús en el corazón.


Otros se encuentran tristes porque se sienten culpables. Muchos no pueden creer que Dios los haya perdonado. La Biblia es muy clara al respecto cuando nos habla del incomparable amor de Dios que nos recibe tal cual somos.

 
Otra razón de descontentamiento es el vivir comparándose con los demás. Esa comparación produce amargura por lo que no tengo en lugar de agradecimiento y disfrute por aquello que tengo. Tenemos que ser agradecidos por todo lo que Dios hizo y hace por nosotros cada día. Debemos recordar las victorias que hemos vivido.


También produce descontento el corazón duro; la Palabra de Dios nos habla en el libro a los Hebreos sobre el pueblo de Israel a quienes se les había endurecido el corazón. Un cardiólogo decía que hay una enfermedad que provoca que el corazón comience a endurecerse, esta se llama "corazón de piedra" y puede llegar a causar la muerte. Y así como pasa con nuestro corazón físico, también sucede con el corazón espiritual. La falta de perdón, los celos, la envidia, el afán, la ansiedad y esas cosas de la vida, van endureciendo nuestro corazón hasta hacerse casi de piedra.


Pero Jesús nos dice que hay una fórmula para la felicidad, en San Juan 13:17 dice: “Si sabéis estas cosas, bienaventurados (otra traducción dice "felices") seréis si las hiciereis”.
Hoy vamos a remarcar tres principios para aprender a vivir en el verdadero gozo, el contentamiento espiritual:


Nº1- La verdadera alegría es el resultado de una vida de servicio.
Jesús lo enseñó en este pasaje, San Juan 13:3-4. (Ver)Aquí vemos el primer secreto para tener una vida de felicidad, y es aprender a tener una vida de servicio. El lavado de los pies era un trabajo de los esclavos. Cada persona que llegaba a una casa, si tenía cierto nivel social, era recibida en la entrada por un esclavo (cuyo rango era el más bajo, era tratado casi como un perro) quien lavaba la suciedad propia del caminar con sandalias en calles de tierra. Estos esclavos eran despreciados, y su labor era la más baja. Sin embargo Jesús eligió tomar este lugar para enseñarles una lección espiritual a sus discípulos.


¿Por qué Jesús tomó el lugar de siervo y esclavo?


La Biblia nos habla acerca de Jesús quien pudo comprender el gozo que genera el servicio; al servir a Dios y a los demás con fidelidad.Filipenses 2:5-8 (ver) nos habla que siendo Él el Hijo de Dios no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse sino que se despojó a sí mismo tomando forma de hombre, y estando en la condición de hombre se humilló hasta la posición de siervo y de esclavo. Esto quiere decir que Jesús voluntariamente tomó la posición de siervo. Él es el ejemplo de servicio y de entrega quien renuncio así a sus derechos a pesar de ser el rey de gloria. A tal punto que el mismo Pedro le dijo (parafraseado): "No me puedes tocar, no puedes ocupar ese lugar tan desagradable, no te puedes degradar tanto. Tú eres el maestro" y Jesus le dijo: "Lo que estoy haciendo ahora es una lección espiritual que por el momento no la entiendes pero ya la entenderás después.

 

Lo que estoy haciendo es mostrarte la verdadera fórmula de tu felicidad; la cual no radica en que te sirvan sino en servir a otros. Tu alegría es ser de bendición a los demás. Tu alegría no es estar preocupándote por defender tus derechos sino al revés. Jesús les dio esta enseñanza después de haber escuchado seguramente las conversaciones de sus discípulos quienes estaban preocupados por ocupar los mejores lugares de autoridad en el reino de los cielos. Nuestra naturaleza humana quiere acaparar la atención de los demás, quiere que todos se vuelquen hacia mí. Uno, en la carne, busca estar primero, y eso muchas veces nos dificulta el disfrutar el servir a los demás.


Este pasaje nos deja una gran enseñanza cuando dice: “Debéis lavar los pies los unos a los otros”. ¿Esto me dice que debo lavar los pies de mis hermanos para ser más espiritual?, definitivamente no. Aquí habla de que lavar los pies es una actitud del corazón y no de las manos, está diciendo que debo ser humilde y honrar a mis hermanos. Esto es lo que nos va a dar felicidad.


¿Cómo puedo implementar la ayuda a nuestros hermanos?Primero, ayudarlos en oración teniendo una sincera preocupación. En Gálatas 6:2 (ver) dice que debemos llevar las cargas los unos a los otros, debemos interesarnos en lo que le está pasando a quienes tengo a mi lado. Jesús estaba diciendo a sus discípulos: "Ustedes tienen un corazón egoísta y están continuamente pensando y discutiendo acerca de quién merece más que el otro. Pero yo les enseño que el secreto de la felicidad está en servir, en honrar y en levantar al otro".Otra manera de bendecir al hermano es perdonando sus ofensas. En Efesios 4:32 dice: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.


Nº2-El secreto de la felicidad radica en la sumisión a la voluntad de Dios.El que se sujeta a la voluntad de Dios, es fiel y por lo tanto, es bendecido.San Juan 13:6-8 (ver). Aquí hace referencia a Jesús queriendo lavar los pies de Simón Pedro, quien se sorprende y se niega a recibir el lavado de pies pero también habla de la afirmación que hizo el Señor al decirle que era la única manera de tener comunión.


Cuando uno recibe a Cristo como su salvador personal toda la vida se santifica, pero ese diario andar muchas veces nos trae alguna situación que ensucia nuestros pies. Jesus enseña que la persona feliz es aquella que lava sus pies cada día, que deja en el altar de Dios todas sus cargas y pecados y se arrepiente. Cada uno de nosotros ya hemos sido perdonados, nuestra vida y nuestro ser han sido lavados pero el caminar en este mundo tan sucio hace necesario que vuelva al Señor cada día para ser lavado de mis errores. Aquí hay otra verdad que trae felicidad: aprender a confesar nuestros pecados a Dios. No olvidemos que permanentemente nos equivocamos. Es más, la Biblia nos habla en 1 Juan 1:9 que Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.


Jesús quería enseñarles que no necesitaban ser lavados íntegros porque ya se habían convertido. Él indicaba que era necesario lavar solo los pies, lo cual se traduciría en confesar la bronca de cada día, los errores, las situaciones que generaron dolor en mi vida. Es por eso que Cristo le dijo a Pedro que debía lavar sus pies porque de lo contrario no iba a poder tener comunión con él.


Cuando uno camina con Jesús aprende una verdad: si tiene pecado, entonces la comunión con el Espíritu Santo se corta. El secreto para una vida de felicidad es aprender a confesar nuestros pecados.


Nº3- La felicidad es el resultado de la seguridad que provoca el saber que Dios está conmigo.
¿Qué es lo que me trae gozo? Según este pasaje, lo que me trae gozo es que yo pertenezco a Cristo. En el versículo 10 dice: “Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos (haciendo referencia a Judas)”. Con esto, estaba diciendo que el resultado de la salvación es que le pertenecemos al Señor. Y cuando uno le pertenece, está seguro de ser hijo de Dios.


Si quieres ser feliz, debes primero comprender quien eres en Dios. No eres esclavo ni estás en derrota. Si quieres tener gozo, tienes que estar seguro de que sus promesas son tuyas, que su poder es tuyo, que intercede por nosotros ante el Padre por cualquier necesidad o problema que podamos tener (Romanos 8:34). Esto trae gozo! el saber que las promesas de Dios se van a cumplir porque Él está contigo!! Eres un hijo o una hija de Dios totalmente transformado, justificado, regenerado, y salvo por la sangre de Jesucristo. Claro que vas a cometer pecados y seguramente tus pies se ensuciarán pero no dudes en acercarte al trono de gracia y aceptar el perdón para cada día!


Recuerda, la fórmula para tener la felicidad que tanto necesitamos, consta de tener un corazón de servicio, de estar sumiso frente a la Palabra de Dios y de disfrutar de la seguridad de saber quién eres en Él. Nada puede fallar! La bendición ya está en tu vida

La fe que conquista
 cele
 posted 11/02/11 13:51:12
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La fe que conquista

No te focalices solo en el problema, aunque te abrume, pues el Señor de los Señores está actuando en lo secreto y lo que te traerá paz es la fe.

Números 13:25 al 14:11Podemos ver en este relato, un momento muy particular del pueblo de Dios. Habían peregrinado 40 años por el desierto, luego de haber sido liberados por Dios de la esclavitud de Egipto. Habían llegado por fin a las fronteras de la tierra prometida. Era sin duda un momento de crisis. Y en ese momento se pudo notar la gran diferencia entre la fe muerta y la fe viva y real. 

 

Todos tenemos que atravesar crisis, y es justamente allí donde nuestra actitud marca la diferencia. Aunque los problemas sean los mismos (como en este caso, todo el pueblo tenía que enfrentarse a los enemigos pero se encontraron con dos reacciones diferentes), podemos tener dos miradas diferentes frente al problema en sí: • Mirada humana. Refleja lo que uno puede ver como persona, lo que puede razonar. Se basa y se limita por las debilidades y los recursos presentes en ese momento. • Mirada de Dios. Es el mirar desde la perspectiva de Dios.

 

Ya no se basa desde mi razonamiento sino que se analiza la situación desde el trono, con los ojos de Dios, sabiendo que Él tiene todos los recursos a su disposición. Y aunque en momentos de presión nos sentimos tentados a razonar las cosas según nuestra perspectiva, el mirar con los ojos de Dios es verdaderamente, la fe. En Hebreos 11:1 encontramos la definición clásica de la fe. Esta aclara que es una convicción, una certeza de lo que todavía no se ve con los ojos naturales. Entonces, ¿cómo puedo estar convencido de aquello que no puedo ver? Simplemente porque es una realidad en lo espiritual y en ese momento es cuando tengo que activar los ojos del corazón (Efesios 1:15-19). 

 

La fe viene por el oírNuestra fe no es una fe ciega, pues no vamos tanteando por la vida una realidad que no vemos, sino por el contrario, somos guiados por Dios a través de la revelación dada por su Espíritu.Estas revelaciones nos muestran que es lo que el Señor está haciendo en lo secreto y que pronto se está por desatar en lo natural. Y aunque todavía no lo pueda ver y tocar, ¡ya es una realidad en lo espiritual!


En Romanos 10:17, habla de que la fe viene por el oír. Esto se refiere a cuando Dios habla al corazón, dando una palabra genuina. Esta revelación personal es la que ilumina tus ojos espirituales y puedes ver algo que antes no divisabas. ¡Nunca te olvides que Dios está contigo! ¡¡Y está actuando en lo secreto lo que pronto verás con tus propios ojos!!Es por eso que es muy importante ver nuestra vida con los ojos de Dios. 

 

Al creer, el avance trae la victoriaY fue justamente lo que le ocurrió al pueblo de Dios en Cades-Barnea. Dios les había prometido entregarles por herencia toda la tierra de Canaán. La cual era muy fértil (…donde fluye leche y miel). Era apta para criar ganado y también una zona de flores coloridas. Luego de tantos años de esclavitud, el Señor les había preparado algo precioso para que disfrutaran. Pero para llegar a ella, tenían que enfrentarse a un gran desafío y era vencer a los ocupantes.

 

Estas eran naciones fuertes, con murallas muy altas (como en el caso de Jericó). Estaban en las puertas de la promesa pero debían luchar por ella. Tenían que creerle a Dios y avanzar en obediencia y fe. El Señor les había dicho que pelearan, pero confiando en que Él ya había dispuesto la victoria. Dios era quien les iba a entregar la tierra. Pero ellos debían creer en esa palabra y actuar en consecuencia.

 

Así es nuestra vida cristiana, la cual no está exenta de desafíos. Vamos que tener que enfrentarnos a batallas pero lo importante es que Dios nos va a dar la victoria (Juan 16:33). La mirada del guerrero conquistadorEn ese momento, el pueblo acampó en Cades-Barnea, en el límite de la promesa y enviaron 12 espías (uno por cada tribu) a reconocer la tierra. Al volver, 10 de ellos trajeron un reporte negativo resaltando la fortaleza de los enemigos y las debilidades de los hebreos. Mientras que dos de ellos, Josué y Caleb, trajeron un informe diferente, donde afirmaban que la tierra era muy fértil y los enemigos difíciles pero que al estar de la mano del Altísimo, todo sería simple de conquistar.

 

Los diez espías miraban la situación con la mirada humana, mientras que Josué y Caleb habían visto la tierra con la mirada de Dios.Cambiemos nuestra mirada a la de un conquistador, tal como lo hicieron Josué y Caleb! Dios está contigo y hará milagros!La mirada de Dios, es decir, la fe es la que trae paz y seguridad. Cuando Él nos habla, tenemos paz. Aunque no veamos ningún cambio, sabemos que se está resolviendo y solo es cuestión de tiempo y obediencia. Pero en cambio, cuando no le creo, viene la depresión, el temor y las divisiones.¿Cuáles son las consecuencias de no creerle a Dios?Cuando no le creo al Señor, cuando no busco una palabra de parte suya, sobrevienen consecuencias a las cuales nos tendremos que enfrentar:1. Sentimientos de impotencia (v13:31).

 

Los diez espías que venían con la mirada negativa e incrédula, que vieron el desafío y se asustaron dijeron “no podremos”. Sea cual sea tu situación, aunque sientas que no puedes y verdaderamente esa sea la realidad humana, es allí donde Dios quiere hablarte al corazón y elevarte a una nueva dimensión de fe. Él se fortalece en tu debilidad y te muestra que es real en tu vida y en tu necesidad! (Filipenses 4:13 y Marcos 9:23). Tienes en tus manos un recurso extraordinario que es la oración y al Señor que la escucha. Así lo quiso Dios. Él ha dispuesto que no hará nada sin la oración de su pueblo.

 

Si no oras con fe, sino le pides, no actuará. El Señor ha decidido que lo que atemos en la tierra, será también atado en los cielos y lo que desatemos en la tierra, se desatará en los cielos (Mateo 18:18-19). Tienes, por tanto que dar el primer paso y hablar con Él.Cree y todo te será posible. Los sentimientos de impotencia son el resultado de mirar la situación de acuerdo a las propias posibilidades. Cuando comienzas a orar en fe y reclamarle al Señor sus promesas, estás entrando en una nueva dimensión que es la de la fe. ¡El Señor es un Dios de milagros!2. Sentimientos de inferioridad (v33).

 

Los espías se sentían langostas frente a los ocupantes de la tierra. Pero la cuestión es que primero ellos se veían a si mismo como insectos fácilmente aplastables, produciendo que los enemigos también los vieran así. Si cuando atraviesas por alguna situación tiendes a sentirte culpable, poca cosa y a descalificarte es vital que recuerdes que eres un hijo de Dios y eres tan importante en el reino del Señor que aunque hubieras sido la única persona que existía en el mundo, Dios igualmente hubiera enviado a su Hijo para salvarte de la condenación.

 

No te compares, porque todo lo que recibas será por pura gracia! Y si hay algo que revisar, ponlo en la presencia del Señor y pide perdón para que el Señor enderece lo torcido. Dios hará grandes cosas en tu vida porque te ama! 3. Sentimiento de tristeza y desánimo (v14:1). Todos podemos pasar un momento de desánimo y tristeza pero allí es donde viene la fe que viene para decirte que “Dios viene con tu respuesta”. Cree más que nunca que aunque no lo ves con tus ojos, el Señor está obrando en tu vida y que su gozo es tu fortaleza!4.

 

Sentimientos de muerte (14:1-2). Si vemos la actitud del pueblo, ellos preferían morir que enfrentarse a los gigantes. Y en ocasiones, cuando la prueba es prolongada, uno se abruma. Si no está firme, puede llegar a un estado tal de abatimiento que llega a ver la muerte como una salida. Así se sentían los hebreos, pero lo único que tenían que hacer era creer! ¡Lo que tenían por delante era precioso! Dios no te trajo hasta aquí para volver atrás, pues tiene algo precioso para tu vida! Tal vez estás mirando una montaña de ruinas de lo hermoso que fue tu vida, y no puedes sacar la mirada de esas ruinas pensando que ya no hay nada después de eso, pero recuerda que no será con tus fuerzas, sino que el cambio vendrá con su espíritu (Zacarias 4:6)!! . Quizás estés de luto porque has perdido cosas y crees que no podrás ser feliz nuevamente, pero el Señor quiere abrir hoy tus ojos y decirte que lo mejor siempre está adelante! Estás frente a la promesa, solo debes creer y avanzar sabiendo que Él está a tu lado!!!


Aún con pocas fuerzas y lágrimas en los ojos, sigue adelante (Apocalipsis 3:8). Él ha abierto una puerta delante de ti que nadie podrá cerrar! Solo cree en su amor por ti.5. La queja (14:2-3). Los hebreos se quejaron primero contra los líderes y luego contra Dios. La queja es contraria a la fe. En lugar de darle lugar a la crítica, hay que darle gracias a Dios por lo que está por hacer! Y aunque las crisis provoquen la tentación a echarle la culpa a alguien, esa mirada no te lleva a ningún lado. La mirada de Dios te llevará, por el contrario, aunque no lo entiendas a la salida y al milagro.

 

Todo el libro de Job desarrolla el tema del sufrimiento de los justos y aunque hay muchas respuestas teológicas la respuesta es que a pesar de todo, debo confiar en Dios. El Señor te cambiará primeramente a ti y luego a tu situación. También tenemos a Habacuc (Habacuc 1 y 2), el profeta que comienza su libro con la queja y Dios le contesta: “Yo veo bien lo que está ocurriendo, el que debe mejorar su visión eres tú (parafraseado)” Dios está haciendo una obra maravillosa!No te focalices solo en el problema, aunque te abrume, pues el Señor de los Señores está actuando en lo secreto y lo que te traerá paz es la fe. ¡El Señor no se tarda!6. La apostasía, el renunciar a la fe. (v14:4).

 

Egipto simboliza nuestra vida sin Dios, la esclavitud al pecado, los vicios, la depresión y la inseguridad. Ellos preferían volver a Egipto, volver al mundo porque consideraba erróneamente que en Dios tenían más problemas que antes. Muchos cristianos de este tiempo, creen que venir a la iglesia es sinónimo de resolver problemas únicamente y se olvidan del amor a Dios. Y por eso, en las pruebas, lo que deciden es dejar todo y volver atrás. Es hermoso caminar con Dios y estamos aquí porque fuimos llamados a cumplir sus propósitos gloriosos en esta tierra! La parábola del sembrador hace referencia a quienes escuchan la palabra y dan frutos y también los que lo hacen de una manera sentimental que al enfrentarse a una crisis, abandonan la fe. Aunque la palabra es la misma, el fruto depende de tu corazón, de la tierra donde permitas que Dios plante su semilla.
  
 
Aunque estés en una crisis, y te estés replanteando si vale la pena estar en la iglesia, nunca estarás mejor que tomado de la mano de Jesús! Solo Josué y Caleb entraron a la promesa porque tenían el espíritu de la fe en sus corazones. No te sientas impotente porque la pelea es de Dios, permite que la tristeza y la queja se vayan! Dios quiere sorprenderte y cambiar tu lamento en baile! Deja de lado la mirada humana que todo lo razona y comienza a ver tu vida tal como Dios la está viendo. Busca su presencia y prepárate para recibir su palabra, con la cual vendrán también la paz y la seguridad de que todo se va a resolver! ¡¡Tu respuesta no tarde, sino que llega pronto!!

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